El juez asintió.
Se reprodujo el video.
Las palabras de Marisol llenaron la sala.
“En cuanto termine el trasplante, la echamos.”
Después la voz de Thaddius.
“Era la única compatible con mamá.”
Nadie habló.
El juez apagó el monitor.
Miró directamente a Thaddius.
—¿Reconoce esa conversación?
Él intentó responder.
No encontró cómo.
Pero aquello solo era el comienzo.
Mi abogado abrió una segunda carpeta.
—También presentamos una auditoría financiera.
Durante seis años yo había firmado pagos, impuestos y declaraciones de la funeraria.
Después de anunciar el divorcio, revisé cada archivo.
Encontré préstamos ocultos.
Facturas duplicadas.
Y desvíos de dinero destinados a cubrir inversiones personales de Thaddius.
No eran delitos graves por sí solos.
Pero juntos representaban un fraude fiscal considerable.
El juez ordenó remitir la documentación a las autoridades competentes.
Vi cómo el color desaparecía del rostro de mi exmarido.