Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente

Si firmaban aquel documento tal como estaba redactado y la transmisión llegaba a formalizarse conforme a la ley, podían perder la propiedad de la vivienda. Las consecuencias concretas dependerían de la escritura definitiva, de las condiciones pactadas y de los trámites necesarios.

Además, no había ninguna garantía en aquel borrador de que pudieran seguir viviendo allí de manera permanente.

Pilar palideció.

—Sergio nos dijo que era para que pudiera ayudarnos con las facturas.

La profesional respondió con serenidad:

—Este documento no se limita a autorizar el pago de facturas. Es importante que no firmen nada que no comprendan plenamente.

Joaquín miró a su hijo.

—¿Por qué no nos lo explicaste así?

Sergio se frotó la cara.

—Porque sabía que os ibais a asustar.

—¿Y por eso decidiste ocultarnos lo que significaba?

—¡Yo solo quería asegurar el futuro de esta familia!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *