PARTE 2: LA MULTIMILLONARIA ME OFRECIÓ 85.000 DÓLARES PARA FINGIR SER SU ESPOSO, PERO CUANDO DESCUBRIÓ QUIÉN ERA REALMENTE MI HIJA, ROMPIÓ A LLORAR

—¿Por qué nunca sospechó que Elena podía tener una hija?

Darlene miró hacia el jardín.

—Porque yo misma pasé años creyendo que Elena había desaparecido voluntariamente. Cuando pregunté por ella, Victor me mostró documentos que parecían demostrar que había renunciado a la familia. Después me convenció de que cualquier intento de encontrarla podía poner en peligro a la empresa.

—¿Y usted le creyó?

—Sí.

Su respuesta fue tan sencilla que me dolió más que cualquier excusa.

—No voy a pedirte que me perdones, Blake. No tengo derecho. Pero si hay algo que pueda hacer por Abigail, lo haré.

En ese momento, mi hija apareció con una hoja de papel.

—Papá, mira.

Había dibujado tres personas bajo un sol amarillo.

Una figura alta, otra pequeña y una mujer con el pelo largo.

—¿Quiénes son? —pregunté.

—Tú, mamá y yo.

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