Claire permaneció del otro lado del salón.
En cierto momento sus miradas se encontraron.
Ella hizo ademán de acercarse.
Emmett negó una vez con la cabeza.
Claire se detuvo.
Más tarde supe que él le había dicho que no resolverían nada aquella noche y que, hasta que pudiera confiar en la manera en que ella trataba a Margot, Claire no estaría a solas con la niña.
No le prometió perdón.
Tampoco tomó una decisión definitiva sobre su matrimonio en medio de una recepción llena de familiares.
Solo puso el límite que debió existir desde el principio: ninguna relación adulta tendría prioridad sobre la seguridad emocional de su hija.
Antes de salir, el fotógrafo se acercó a Emmett.
Le mostró nuevamente la imagen que Margot había elegido.
Emmett pidió una copia para él y otra para mí.