Sino porque ya no sabía cuáles habían nacido de una decisión sincera y cuáles habían sido utilizados para mantenerla dentro del juego.
Entonces recordó algo aparentemente insignificante.
Una fotografía que Diego siempre había guardado en un cajón y que nunca dejaba que ella revisara.
Hasta ese momento nunca había insistido.
Esa vez abrió el cajón.
La fotografía estaba allí.
Y detrás había una fecha.
Valeria la leyó dos veces.
No coincidía con el comienzo de la relación que ella conocía.
Coincidía con una época en la que Diego todavía le decía que Camila era solamente una amiga del pasado.
Valeria sostuvo la fotografía entre los dedos.
No sabía todavía qué significaba.
Pero sí sabía que no había terminado de descubrir la historia.
Mientras tanto, Diego comenzó a llamarla.