Clara la observó con incredulidad.
—¿Darme un niño?
—Hugo también necesitaba estabilidad.
—Tenía una madre.
Irene bajó la cabeza.
Eduardo preguntó:
—¿Y quién es el padre?
El silencio fue suficiente.
Clara miró a Álvaro.
—Tú.
Irene cerró los ojos.
Álvaro no lo negó.
La historia apareció poco a poco.
Irene había estado casada con Diego, hermano mayor de Álvaro. Durante los últimos meses de la enfermedad de Diego, ella y Álvaro comenzaron una relación secreta.
En aquel momento Clara también estaba embarazada.
Poco después ocurrió el accidente.
Clara perdió al bebé y sufrió daños neurológicos que afectaron profundamente a su memoria y visión.
Meses después, Irene descubrió que esperaba un hijo de Álvaro.
Cuando Hugo nació, Álvaro encontró una forma de esconder todas las piezas.
A Clara le dijeron que el niño era suyo.
A Hugo le enseñaron que Irene era su tía.