—También hay correos. Mensajes entre Sebastián y Beatriz. Planearon aislarla después de la boda, presionarla emocionalmente y usarla para obligar a Armando a refinanciar la deuda.
Leyó una línea en voz alta.
—“Si la hacemos sentir sola, va a pedir ayuda. Y si su padre la quiere, pagará.”
Sebastián se dejó caer en la silla.
Pero lo peor vino después.
Mi padre tomó otro documento.
—Además, encontramos transferencias no declaradas desde cuentas operativas de los hoteles hacia empresas fantasma en Panamá. Sebastián desvió fondos para cubrir deudas de apuestas y préstamos personales.
Don Ignacio giró hacia su hijo.