Sin embargo, después del incendio recibió señales de que faltaba información y decidió no investigarlas.
—Ricardo ocultó documentos —dijo Valeria—, pero eso no elimina tu responsabilidad por las decisiones que tomaste.
Alejandro cerró los ojos.
—Entrega también mi correo a los investigadores.
—Podría perjudicarte.
—Lo sé.
—Tu cooperación no garantiza que evites sanciones o un proceso penal.
—Tampoco lo que hice merece desaparecer de un expediente.
Mientras avanzaba la investigación, Elena abrió una vieja caja metálica que había pertenecido a su hijo.
Dentro conservaba su gafete, varias fotografías familiares y copias de los reportes originales.
En el último documento había una frase escrita a mano:
“Mi esposa está esperando a nuestra primera hija.
Quiero que todos podamos regresar vivos a casa”.
Elena llevaba años leyendo aquellas palabras.
Finalmente comprendió que debía buscar respuestas sin depender de las promesas de Montenegro Logística.