Encontraron evidencia de que Ricardo había omitido advertencias importantes, además de comunicaciones relacionadas con contratos obtenidos mediante presiones indebidas.
Los documentos también demostraron que Alejandro había ignorado información relevante después del incendio.
Ninguno quedó libre de responsabilidad.
El consejo separó temporalmente a Ricardo de sus funciones y restringió las facultades administrativas de Alejandro.
Un equipo independiente asumió la operación mientras continuaban las investigaciones.
La empresa colaboró con las autoridades laborales y ministeriales.
Alejandro entregó documentos relacionados tanto con las fallas de seguridad como con prácticas comerciales que había permitido durante años.
Vendió una propiedad vacacional para enfrentar obligaciones personales y se mudó de su residencia de lujo a un departamento mucho más sencillo.
Una mañana intentó entrar a la oficina ejecutiva.
Su tarjeta ya no funcionaba.
La recepcionista lo miró avergonzada.
—Licenciado Montenegro, ahora necesita registrarse como visitante.