—¿Quién os cuidaba? —preguntó con la voz rota.
Lucas miró a Mateo antes de responder.
—Nuestra tía Marta. Dijo que nuestra madre se llamaba Clara y que nuestro padre tenía otro hijo. Hace 3 noches nos dejó aquí. Dijo que alguien vendría a buscarnos.
Marta.
La hermana menor de Clara. La mujer que desapareció de Madrid 2 días después del funeral.
Nico abrió su mochila, sacó un bocadillo y lo partió en 3 sin que nadie se lo pidiera. Lucas hizo exactamente lo mismo con la mitad que recibió: volvió a dividirla y dio el primer trozo a Mateo. Álvaro sintió una punzada que no tenía nada que ver con la compasión.
Llamó a su pediatra, a su abogada y
después a servicios sociales. No quiso sacar a los niños de allí sin dejar constancia de cómo los había encontrado. Mientras esperaban, les compró agua, fruta y ropa limpia en una tienda cercana.
Entonces Mateo sacó de una bolsa rota un sobre arrugado.
—La tía dijo que solo se lo diéramos a nuestro padre si aparecía.
En el frente, escrito con bolígrafo azul, había un nombre.
ÁLVARO SERRANO.
PARTE 2
Álvaro no abrió el sobre
hasta que la trabajadora social autorizó el traslado provisional de Lucas y Mateo a su casa de Pozuelo, bajo supervisión. Los pequeños se ducharon, comieron despacio y se quedaron mirando una habitación llena de juguetes como si hubieran entrado en otro mundo. Nico no se separó de ellos ni un minuto.
A medianoche, Álvaro rompió el sobre.
“Marta ya no puede protegerlos. Busca las pulseras del Hospital Santa Isabel. Pregunta a tu madre por el
pacto de herencia de los nietos. No creas ningún certificado que lleve la firma de Esteban.”
Esteban Serrano era su tío y director financiero del grupo familiar.
A la mañana siguiente, la pediatra Elena Vega examinó a los niños. Estaban bajos de peso y tenían anemia leve, pero nada que no pudiera mejorar con cuidados. Después tomó muestras de ADN de los 3 pequeños y de Álvaro.
Los resultados urgentes tardarán unas 48 horas.
Antes de que pudiera respirar, llegaron 2 agentes y una técnica de protección de menores. Alguien había denunciado que Álvaro retenía a 2 niños desaparecidos.
Lucas se aferró a su chaqueta.