A medianoche, Álvaro rompió el sobre.
“Marta ya no puede protegerlos. Busca las pulseras del Hospital Santa Isabel. Pregunta a tu madre por el
pacto de herencia de los nietos. No creas ningún certificado que lleve la firma de Esteban.”
Esteban Serrano era su tío y director financiero del grupo familiar.
A la mañana siguiente, la pediatra Elena Vega examinó a los niños. Estaban bajos de peso y tenían anemia leve, pero nada que no pudiera mejorar con cuidados. Después tomó muestras de ADN de los 3 pequeños y de Álvaro.
Los resultados urgentes tardarán unas 48 horas.
Antes de que pudiera respirar, llegaron 2 agentes y una técnica de protección de menores. Alguien había denunciado que Álvaro retenía a 2 niños desaparecidos.
Lucas se aferró a su chaqueta.
—No queremos irnos.
La técnica pidió hablar con ellos por separado. Mateo contó dónde habían dormido. Lucas describió cómo Marta desaparecía durante días y cómo, durante años, les repetía una frase extraña: