Camila levantó la cabeza de golpe.
La miré directamente.
—Sí. También tengo el video de los 2,500 pesos.
—Mariana, yo…
—No.
Teresa intentó reaccionar.
—Seguramente tomó el dinero para medicinas del bebé.
—Entonces resulta curioso que usted mintiera diciendo que se lo había dado.
En ese momento Rodrigo volvió a levantar el brazo mientras avanzaba hacia mí.
No llegó a tocarme.
Una patrulla se detuvo frente a la casa.
Dos oficiales entraron al patio y nos pidieron mantener la calma.
Mostré mi identificación, la documentación de la propiedad y fragmentos de las grabaciones. Expliqué la cerradura dañada y la agresión anterior.
Rodrigo comprendió que aquella vez no iba a intimidarme.
Bajó la mirada.
—Nos iremos.
Adrián comenzó a meter sus pertenencias en bolsas. Teresa seguía protestando y diciendo que era “un asunto familiar”.
Y entonces ocurrió algo que nadie esperaba.
Camila salió apresurada del dormitorio cargando una bolsa. Tropezó junto a las escaleras y cayó de rodillas.