—Quizá no. Pero significa que hoy no voy a mirar hacia otro lado.
Mercedes protestó.
—Señor Salcedo, permitir excepciones destruirá el orden de esta casa.
Álvaro la observó.
—Una niña estaba recogiendo comida del suelo mientras nosotros tirábamos una bandeja entera. Si ese es el orden que hemos construido, quiero revisarlo.
Esa misma noche llamó a su médico de confianza para conseguir una valoración adecuada para Elena y aseguró que tendría permiso remunerado mientras se estudiaba su situación.
Ella se negó al principio.
—No quiero caridad.
—Entonces llámelo responsabilidad.
Después Álvaro pidió algo más.
Quería los registros de compras, salarios, horas extra y proveedores de los últimos 24 meses.
Mercedes perdió por primera vez su seguridad.
—Eso lo gestiona administración.
—Precisamente por eso quiero verlo.
Clara miró a su madre.
Elena también había notado el cambio en el rostro de Mercedes.