—Entonces empiece por preguntar —le dije—. Y acepte las respuestas.
Nos despedimos sin estrecharnos la mano.
La conversación había sido un comienzo. Nada más.
—Entonces empiece por preguntar —le dije—. Y acepte las respuestas.
Nos despedimos sin estrecharnos la mano.
La conversación había sido un comienzo. Nada más.