—¿Qué?
—Nada.
Se miró la bata, la silla, los filtros en la mano, y por fin sonrió también.
—¿Ves? Ya me estoy poniendo de pie.
Y esta vez nos reímos los tres.
—¿Qué?
—Nada.
Se miró la bata, la silla, los filtros en la mano, y por fin sonrió también.
—¿Ves? Ya me estoy poniendo de pie.
Y esta vez nos reímos los tres.