—¿Eso crees?
—No puede ser que tú, ganando menos, tengas para vestido, manicure y salidas mientras yo no.
Mariana se puso de pie.
—Entonces mañana vamos a revisar absolutamente todo.
—¿Todo qué?
—Tus gastos, los míos y los del último año.
Raúl soltó una risa nerviosa.
—¿Para qué?
Mariana abrió una carpeta que llevaba semanas preparando y la dejó sobre la mesa.
—Porque encontré algo mientras hacía las cuentas.
Raúl miró la carpeta.
Su expresión cambió.
Y cuando reconoció el primer recibo, dejó de respirar por un instante.
Lo que Mariana estaba a punto de mostrarle no sólo iba a decidir quién había perdido el experimento.
También iba a demostrar quién llevaba años sosteniendo realmente esa casa.
PARTE 3
Raúl se sentó lentamente frente a la mesa.
—¿Qué es eso?
—La realidad —respondió Mariana.
Abrió la carpeta.