—Era la única compatible con mamá.
Su madre añadió con una sonrisa.
—Nunca pensé que esa muchacha fuera tan
Sentí un escalofrío.
No porque me sorprendiera.
Sino porque, por primera vez, ya no tendría que demostrar lo que llevaba años soportando.
La doctora deslizó el siguiente documento.
—Pero eso no es lo más importante.
Fruncí el ceño.
Ella respiró hondo.
—Durante la evaluación previa al trasplante descubrimos algo que solicitaste mantener en reserva hasta después de la operación.
La pantalla mostró el resultado de una biopsia.
Había una frase resaltada.
“Lesión renal compatible con enfermedad hereditaria en etapa inicial.”
La doctora me miró.
—Coralie… si no hubieras insistido en hacer todos los estudios antes de donar, probablemente nunca la habríamos detectado.
Sentí que el corazón se detenía.
—¿Tengo una enfermedad renal?