Claudia tenía la mejilla roja porque Andrés la había empujado.
—Gracias por no dejar que me golpeara —susurró.
—Diré la verdad sobre tu colaboración —contestó Mariana—. Pero nuestra amistad terminó.
Claudia asintió. Algunas cosas podían repararse ante la ley; otras no.
La investigación duró meses. La financiera demandó primero a Mariana, pero Javier presentó la pericial de firma, las grabaciones y el video que probaba que ella nunca estuvo presente. Un juez declaró inválida la garantía y retiró toda obligación en su contra.
La constructora de Andrés entró en concurso mercantil. Sus bienes fueron vendidos para pagar una parte a empleados y proveedores. Héctor recuperó poco de su inversión.
—Vi cómo mentía a todos y pensé que conmigo sería honesto —admitió después de una audiencia—. A veces uno no cae por confiar, sino por creer que merece un trato distinto al que esa persona da a los demás.