Andrés leyó aquella nota varias veces.
Carmen siempre había asegurado que Manuel quería que sus hijos se ayudaran económicamente sin hacer preguntas.
Sin embargo, su padre había dejado instrucciones completamente distintas.
Aquella tarde, la abogada incorporó nuevos justificantes a la denuncia y solicitó que se examinara la firma atribuida a Irene.
Las primeras comprobaciones permitieron identificar el hotel donde se encontraban Carmen, Beatriz y Raúl.
Los investigadores acudieron al establecimiento para localizarlos y solicitar su colaboración.
No hubo una detención inmediata. Las actuaciones requerían comprobaciones adicionales.
Carmen aceptó bajar al vestíbulo.
Cuando Andrés llegó acompañado de su abogada, encontró a su madre sentada en un sofá de terciopelo.
Beatriz llevaba un vestido elegante.
Raúl permanecía junto a la recepción, mirando nerviosamente su teléfono.
Sobre una mesa había varias bolsas de compras.
Andrés reconoció el logotipo de una tienda donde su madre había realizado pagos con la tarjeta destinada a los cuidados de Irene.