—Dame esa carpeta.
Mariana la sostuvo contra el pecho.
—No.
Entonces sacó una hoja.
En la parte inferior aparecía una firma casi idéntica a la suya.
Era una autorización para garantizar un crédito por 2,400,000 pesos.
A nombre de Mariana.
Había un solo problema.
Ella jamás había firmado ese documento.
Parte 2: Arturo intentó quitarle importancia.
—Eso debe ser un error del banco.
Mariana negó con la cabeza.
Antes de casarse, había trabajado 7 años revisando fraudes corporativos y operaciones inusuales. Arturo lo sabía, aunque nunca se había interesado por los detalles.
8 meses antes, mientras organizaba documentos fiscales, Mariana encontró el pago de 680,000 pesos a Consultoría Valdés.
Buscó más.
Encontró facturas por “asesoría estratégica” sin reportes, contratos con domicilios compartidos y transferencias aprobadas por personas que dependían directamente de Arturo. En total, los contadores independientes ya habían identificado 11,800,000 pesos en operaciones que requerían explicación.