Una posición en la sierra quedó bajo ataque poco antes de oscurecer. Hubo heridos en una zona expuesta y tardamos demasiado en conseguir una evacuación.
Recuerdo tierra en los dientes.
Recuerdo a alguien preguntando cuánto faltaba.
Recuerdo acercarme a Tomás y comprender, por su expresión, que él también sabía lo grave que estaba.
Trabajé sobre él durante casi cuarenta minutos.
No voy a convertir aquello en instrucciones ni en una lista de heridas.
Lo importante es que necesitaba atención y yo estaba allí.
Le hablé de una camioneta verde que quería comprar.
De su madre.
De cualquier cosa que pudiera mantenerlo conmigo mientras mis manos hacían lo que había aprendido.
En algún momento sentí que lo perdía.
Mi cuerpo entero quiso entrar en pánico.
Tuve que reducir el mundo a la siguiente acción.
Cuando llegó la evacuación, seguí ayudando hasta que el último herido estuvo listo para salir.