Regresé por sorpresa en Nochevieja: Irene, recién operada, tenía la nevera casi vacía mientras mi madre gastaba el dinero para cuidarla en un hotel de lujo. En las cámaras la oí decir: «Entonces tendrás que explicarle a mi hijo por qué falta dinero de la empresa de su padre». Llamé al 112 y bloqueé su tarjeta. Después descubrí una factura con la firma falsificada de Irene.

En una grabación aparecían Carmen, Beatriz y Raúl sacando cajas de alimentos, bolsas y varios documentos.

Irene les suplicaba que no se llevaran sus medicinas.

Entonces Carmen sostuvo una carpeta azul frente a ella.

—Firma estos justificantes y dejaremos de discutir.

—No voy a firmar documentos falsos.

La respuesta de Carmen hizo que Andrés se quedara inmóvil.

—Entonces tendrás que explicarle a mi hijo por qué falta dinero de la empresa de su padre.

Andrés retrocedió la grabación.

Aquella empresa llevaba casi 2 años sin actividad.

Y la carpeta azul contenía documentos que su padre había dejado bajo su exclusiva responsabilidad.

PARTE 2

Andrés pasó la madrugada revisando las grabaciones mientras Irene recibía tratamiento.

Su padre, Manuel Molina, había sido propietario de un taller de componentes metálicos en Fuenlabrada. Antes de fallecer, vendió la maquinaria y liquidó casi toda la actividad, pero conservó una cuenta empresarial para resolver pagos pendientes.

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