Yo estaba en Querétaro ese día.
Mariana había salido a una cita con el dentista.
Pero Sofía no estaba sola.
Su tío Sergio había pasado toda la tarde con ella.
PARTE 2
La doctora debió notar mi expresión.
—¿Hay algo que deba saber?
—No estoy seguro.
El hospital activó su protocolo. Una trabajadora social habló primero conmigo y después con Sofía, sin Mariana presente. También informaron a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para valorar medidas de protección.
Yo quería respuestas inmediatas.
Pero entendí que presionar a mi hija era exactamente lo que no debía hacer.
La trabajadora social, la licenciada Robles, empezó preguntándole por la escuela, sus amigas y sus clases de dibujo. Sólo después mencionó el golpe antiguo.
—Sofía, ¿recuerdas cuando te lastimaste en las escaleras?