PARTE 1 —Tus papás no están aquí, Alejandro. Se fueron a pasar la Navidad fuera… y te conviene esperar a…
Después de 12 años volví a casa por Navidad y mi hermana juró: “Mamá y papá están con unos familiares”. No la enfrenté; llamé discretamente a un vecino y empecé a revisar los documentos de la casa. Descubrí retiros por casi 240 mil pesos, una venta preparada para el 2 de enero y firmas sospechosas. Pero cuando abrí una puerta escondida bajo la cocina, comprendí que el dinero era apenas una parte de la traición.